jueves, 20 de marzo de 2014

El PINTOR Y SU MUSA

Su cintura estaba apretada contra la mesa
sus piernas apretadas contra la falda
y mis ojos recorriendo el meridiano.
Lo hubiera dado todo por no ser más que un perro
donde la sinceridad es salvaje
y el instinto gana a los complejos del hombre
por haberle bajado las bragas para presentarme.
Cómo me podría diferenciar de un chucho
si supiese que cuando la veo comer lo que sea
comería lo que sea que tiene en la boca.
Pagaría por encontrar las palabras exactas
para poder expresar de algún modo adulzado
que la besaría con la misma intensidad
con la que separaría su coño con la lengua.

Pero después de tantos meses aquí estoy
sentado y amartillando una cámara
mientras me deja verle las bragas a un par de metros de distancia.
Está masticando una naranja que realmente odia

por seguir el juego y vaya, hasta parece que la disfrute.
Igual, si me dejase lamer el zumo de sus dedos
me sentiría menos gilipollas por estar sentado en esta silla.
Ahora mismo me apretaría firmemente entre sus muslos
y le susurraría al odio que ya no quiero pintar más cuadros
que me quiero dedicar al hedonismo.
Estoy empezando a creer que esa sonrisa que muerde la naranja
no es más que un mensaje, un certificado de que lo sabe...
vaya si lo sabe...el doble uso que de ellas haré
durante las largas noches de pintura y desconsuelo.

sábado, 8 de febrero de 2014

Carta de amor a Mesalina

Si te dijera la verdad,
te diría que lo más dorado que hay en ti, cae como lluvia
y que por ello te limpias como mínimo el coño tres veces al día.
Amor, no eres tan hermosa,no tanto como para ocultar con esos ojos,
la certeza biológica de que meas y que sudas
y de que se te queda mierda entre las muelas.

Notarías las vibraciones de mis mentiras
y como se me desplazan los dientes de manera retráctil
cuando se acerca ¡el pozo!, que forma tu garganta.
Si definiese una noche estrellada como hogueras en un mar dilatado,
estaría en realidad pensando en lo que tienes entre las piernas, Mesalina.
Me encanta tu sonrisa cuando bostezas por contagio del mío,
¿que te hará pensar que me importa una mierda
lo que le quitó el sueño a tu amiga el otro día?.

Que gracioso es el mundo cuando se define desde tu distancia
desconociendo tantas cosas de mí, para incriminarme por delitos que no he cometido:
que si he dicho un no se que,de que si te quiero.
Esos besos que te profeso, y la humedad de que se componen,
se diferencia en realidad, tan poco, a la que uso para un gapo.
Ojala diésemos con un mundo perfecto, donde solo existiéramos tú y yo,
para poder colgarte el teléfono solo a ti...
...Mesalina.