viernes, 14 de diciembre de 2012

MIS 24 EN TRÉN HACIA LA UNIVERSIDAD

Mis 24 con rumbo al Cabanyal
piensan en la furia del trotar de los años,
directos como una lanza a por su cadáver.
Oigo un crujido seco y un aroma a saliva
que se enreda con el de cascara de pipa.
Por un momento mis 24 razonan y se sienten ridículos;
pero aquel aroma y esas piernas, saben aliviar.

Cuando parte el bálsamo y se aviva el hierro,
Hiede a vísceras, humor y podredumbre.
Nostálgicos y de nuevo perdidos en el ridículo,
mis 24 piensan en la muchacha como una gerofántida
que con su conocimiento mistérico y oculto
quiso aplacar la unción de aquella lanza.

Con semillas obtenidas de su propia boca
emplastó aquellos líquidos pútridos rezumados
Y mostró que algo aun dentro de estos 24,
podía germinar,

    una férrea flor púrpura,

         que me muera si no.

lunes, 6 de agosto de 2012

Eucaristía

Esos carrillos comieron carne humana
previamente preparada y en plato.
La fuerza de esa dentellada era enérgica,
atormentaría a cualquier físico.
La rabia de su mordisco, su fioritura,
pinceladas con carácter impresionista.

Ese tipo masticó carne humana
con una determinación augusta,
solo un pedazo más
y cualquier imbécil ayuno
lo calificaría de sin sentido.

Maldita sea, vimos nacer a un genio.
Taló su cabeza de un guillotinazo,
la estrujó sobre un plato
y mirando a los comensales
le comió un ojo.

Ese héroe era un loco chiflado,
estaba tan ido, tan perturbado,
daba lastima verlo,
pero por un momento,un flechazo,
aquel idiota que era devorado

lo hubiera dado todo

por consagrarse en aquel otro puesto.