miércoles, 21 de enero de 2009

La tejedora

la tejedora

comienza paulatinamente
con el canto sordo de su aguja.
La esencia se materializa en su manto
de un tejido cada vez mas sucio.
Su mueca es turbadora y burlesca,
y en la mirada se refleja el llanto
del juego continuo que dibuja
con sus hacendosas manos
que tejen y tejen y tejen...
Con su manto ahora mas sucio
en su inmensidad esconde la esencia
la esconde de mi mirada y se ríe
cuando alcanza y tira
del hilo que me cuelga.

Este manto que no cesa
con mi cuerpo esta siendo hilado,
con mi cuerpo que ya casi no queda
con sus manos que en su aguja
con firmeza estoy siendo enhebrado.
Ahora que se quien eres tejedora:
termina con este hilo que me sobra
y devuelveme la esencia
que me has quitado.