lunes, 3 de agosto de 2015

QUIERO MI COLT

Llevo demasiado tiempo sobreviviendo
como para no haber pintado mis "señoritas de Avignon"
Todavía recuerdo cuando no tenía vello púbico y sí esperanza
La esperanza es un escroto suave y amorfo
que se pierde entre el manto áspero que te envuelve las pelotas
De ser alguien formidable, un artista creador de artistas
habría algún pobre desgraciado que seguiría mis pasos
para arrebatármelo todo, hasta el nombre
Picasso afirmó: " ¡Yo, soy Rembrandt!"
Picasso consiguió ser todo lo que se propuso
tenía un revólver
un Colt del 45

jueves, 20 de marzo de 2014

El PINTOR Y SU MUSA

Su cintura estaba apretada contra la mesa
sus piernas apretadas contra la falda
y mis ojos recorriendo el meridiano.
Lo hubiera dado todo por no ser más que un perro
donde la sinceridad es salvaje
y el instinto gana a los complejos del hombre
por haberle bajado las bragas para presentarme.
Cómo me podría diferenciar de un chucho
si supiese que cuando la veo comer lo que sea
comería lo que sea que tiene en la boca.
Pagaría por encontrar las palabras exactas
para poder expresar de algún modo adulzado
que la besaría con la misma intensidad
con la que separaría su coño con la lengua.

Pero después de tantos meses aquí estoy
sentado y amartillando una cámara
mientras me deja verle las bragas a un par de metros de distancia.
Está masticando una naranja que realmente odia

por seguir el juego y vaya, hasta parece que la disfrute.
Igual, si me dejase lamer el zumo de sus dedos
me sentiría menos gilipollas por estar sentado en esta silla.
Ahora mismo me apretaría firmemente entre sus muslos
y le susurraría al odio que ya no quiero pintar más cuadros
que me quiero dedicar al hedonismo.
Estoy empezando a creer que esa sonrisa que muerde la naranja
no es más que un mensaje, un certificado de que lo sabe...
vaya si lo sabe...el doble uso que de ellas haré
durante las largas noches de pintura y desconsuelo.

sábado, 8 de febrero de 2014

Carta de amor a Mesalina

Si te dijera la verdad,
te diría que lo más dorado que hay en ti, cae como lluvia
y que por ello te limpias como mínimo el coño tres veces al día.
Amor, no eres tan hermosa,no tanto como para ocultar con esos ojos,
la certeza biológica de que meas y que sudas
y de que se te queda mierda entre las muelas.

Notarías las vibraciones de mis mentiras
y como se me desplazan los dientes de manera retráctil
cuando se acerca ¡el pozo!, que forma tu garganta.
Si definiese una noche estrellada como hogueras en un mar dilatado,
estaría en realidad pensando en lo que tienes entre las piernas, Mesalina.
Me encanta tu sonrisa cuando bostezas por contagio del mío,
¿que te hará pensar que me importa una mierda
lo que le quitó el sueño a tu amiga el otro día?.

Que gracioso es el mundo cuando se define desde tu distancia
desconociendo tantas cosas de mí, para incriminarme por delitos que no he cometido:
que si he dicho un no se que,de que si te quiero.
Esos besos que te profeso, y la humedad de que se componen,
se diferencia en realidad, tan poco, a la que uso para un gapo.
Ojala diésemos con un mundo perfecto, donde solo existiéramos tú y yo,
para poder colgarte el teléfono solo a ti...
...Mesalina.


martes, 15 de octubre de 2013

Gloria

...Y hombres cubiertos de sus propias heces
marchan por las carreteras desnudas,
mientras ellos lucen sus manos sin ganas.


Tras escribir esto decidió abandonar las teclas,
agarrar uno de los vasos y estallarlo contra su cabeza.
10 minutos después la sangre ya estaba del todo seca,
el ambiente no era húmedo
y su madre estaba convencida de que había parido a un imbécil.
Gloria recordó los días en que aquella máquina de escribir era útil,
cómo centelleaban las teclas bajo sus yemas y la falta de delicadeza en el mecanismo
que no tenía nada que ver con la delicadeza del poema.
Su hijo el imbécil quería seguir los pasos de la madre, aunque a su manera.
Era diestro en la palabrería y no se manejaba mal en ser pedante y estéril .
Qué revolucionario era para sus amigas de la facultad, con aquella jerga vulgar
que se entrelazaba con la arenga más culta y que les gustaba escuchar mientras lo exprimían.
Las referencias a clásicos y la revolución de la vagina formaban la nomenclatura
que afianzaba su moderna proclama y su satisfacción sexual .
En cambio Gloria era un caso aparte, no era imbécil.
Estaba completamente sobrada en desesperanza y mal gusto, provocaba con sus versos
erecciones, angustias y descreimientos.
Sentías a la ternura, al amor y al odio acompañando en silencio a aquello que no escribía.
Jamás habló de ella misma ni de nadie más, pero en aquellas palabras
cohabitaba todo el elenco de banalidades que constituye al hombre.
Ahora limpiaba sangre seca y retiraba con orgullo los pedacitos de vidrio,

siendo los grandes los más difíciles de extraer... qué poema.

jueves, 7 de febrero de 2013

La madre de Marcelo Aguafuerte (por Isaías Mamotreto)


un chasquido de vidrio bajo mis zapatos
eran inequívocas pistas de que Aguafuerte,
volvió a necesitar de mi mujer.
Nada de esto ya me preocupaba sino tanto
como el motivo sombrío que disimulaba con aquello.
Ella Tuberculosa, su hígado de buen paladar y
con ese aliento pesticida que daba los buenos días.
Se aprovechaba su gusto por la buena poesía
y a veces conseguía apreciar algo de Chopín.
Su cadera y jadeos, ya eran hace mucho
algo mórbido,cobrizo y vulgar.

La cara rojo-sanguina de mi mujer,
grababan no con menor optimismo que Doré,
la nota que con su barba mordiente, mi afligido amigo (sabiendo
que soy más de Goya que de Lorca) me quiso entregar.
"He estado aquí, te necesito"-ponía-.
Había algo que no alcanzaba a discernir,
calamidad o algún tipo de mutilación alquímica,
de esas que no vuelven a crecer y no hay por donde dar pespunte,
como ese bourbon derramado en la puerta,
que no volverá a llamear tras el cristal.

Su madre, aquellos senos que lo rociaron de calcio,
que nos demostró cuanto de verdad tiene el bourbon y
cuanta mentira los laberintos blancos de la esperanza.
La poética y romance que albergan las cartas de la baraja y
que con inteligencia y dos vasos de antiséptico uno podía:
defecar en la cama de un hospital, cagarse sobre
los pilares del conservacionimos, el mayor logro y el único
puro(o con intenciones) de esta sociedad.

Aquel símbolo, aquel último acto bucólico antes de azular,
era lo que atormentaba no sin razón a Aguafuerte.
Clara artimaña para demostrarnos a Marcelo y luego a mí

                                                      por cuanto nos aventajaba.

viernes, 14 de diciembre de 2012

MIS 24 EN TRÉN HACIA LA UNIVERSIDAD

Mis 24 con rumbo al Cabanyal
piensan en la furia del trotar de los años,
directos como una lanza a por su cadáver.
Oigo un crujido seco y un aroma a saliva
que se enreda con el de cascara de pipa.
Por un momento mis 24 razonan y se sienten ridículos;
pero aquel aroma y esas piernas, saben aliviar.

Cuando parte el bálsamo y se aviva el hierro,
Hiede a vísceras, humor y podredumbre.
Nostálgicos y de nuevo perdidos en el ridículo,
mis 24 piensan en la muchacha como una gerofántida
que con su conocimiento mistérico y oculto
quiso aplacar la unción de aquella lanza.

Con semillas obtenidas de su propia boca
emplastó aquellos líquidos pútridos rezumados
Y mostró que algo aun dentro de estos 24,
podía germinar,

    una férrea flor púrpura,

         que me muera si no.

lunes, 6 de agosto de 2012

Eucaristía

Esos carrillos comieron carne humana
previamente preparada y en plato.
La fuerza de esa dentellada era enérgica,
atormentaría a cualquier físico.
La rabia de su mordisco, su fioritura,
pinceladas con carácter impresionista.

Ese tipo masticó carne humana
con una determinación augusta,
solo un pedazo más
y cualquier imbécil ayuno
lo calificaría de sin sentido.

Maldita sea, vimos nacer a un genio.
Taló su cabeza de un guillotinazo,
la estrujó sobre un plato
y mirando a los comensales
le comió un ojo.

Ese héroe era un loco chiflado,
estaba tan ido, tan perturbado,
daba lastima verlo,
pero por un momento,un flechazo,
aquel idiota que era devorado

lo hubiera dado todo

por consagrarse en aquel otro puesto.